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DR. KLAUS LANDFRIED
Entrevista
con Dr. Klaus Landfried, Presidente de la Asociación de
Universidades y Otras Grandes Instituciones de Alemania
El Hochschulrektorenkonferenz es una amplia organización
que reúne todas las instituciones de educación superior
de Alemania y que actualmente cuenta con 258 miembros, incluyendo
las universidades de Ciencias Aplicadas (las Fachhochschulen),
los institutos superiores de arte y de música.
WS: -¿Podría describir su trayectoria, su actual
puesto y su papel dentro de las universidades alemanas?
KL: Nací en el seno de una familia
de emprendedores donde estudiar no estaba lo suficientemente valorado.
Supongo que esta es una de las razones por las cuales decidí
ponerme a estudiar. Estudié Literatura, Historia y Ciencias
Políticas en Basilea, en Suiza y en Heidelberg, Alemania.
Tengo un Doctorado de la Universidad de Heidelberg y formé
parte de la Asociación Kennedy Research de la Universidad
de Harvard. Desde 1974 tengo un cargo honorífico en la
facultad de Ciencias Políticas en la Univesidad de Kaiserslautern.
En 1987 fui elegido Presidente de la Universidad de Kaiserslautern,
y en 1991 me pidieron que fuera Vicepresidente y, más tarde,
me convertí en Presidente de la Hochschulrektorenkonferenz.
Mi misión es ser "la voz de las universidades", para coordinar
las relaciones públicas, aúnar los esfuerzos de
las universidades a nivel estatal y federal y, por supuesto, de
toda la sociedad en general. A veces me considero a mí
mismo una especie de domador de leones, un "domador" de fuentes.
WS: - Alemania es uno de los países
líderes en Europa en acoger estudiantes extranjeros. ¿Podría
darnos una idea de alrededor de qué cifra estaríamos
hablando?
KL: Diría que entre 160,000 y 170,000
estudiantes, es decir, aproximadamente un 7 o un 8 % del total
de la población estudiantil, un porcentaje cuatro veces
superior que hace 25 años. Hay varios lugares con un elevado
número de estudiantes extranjeros como, por ejemplo, las
Universidades de Múnich, Colonia y Heidelberg en el Oeste,
y la Universidad de Cottbus en el Este.
WS: -¿De qué zonas provienen estos estudiantes?
¿Hay algunas nacionalidad más representada que otra?
KL: No hay en especial un grupo numeroso
de una zona en concreto. Sobre todo, son jóvenes que vienen
de países vecinos como Luxemburgo, por ejemplo, aunque
también tenemos bastantes estudiantes de Europa del Este
y también un gran número de China, que cada año
que pasa es más alto. De todas formas, el grupo mayoritario
proviene de Turquía, debido a la gran población
de turcos que viven en Alemania.
WS: - ¿En qué tipo de programas
están inscritos los estudiantes extranjeros? ¿Hay
algún programa internacional específico en Alemania?
KL: Tenemos programas internacionales
que están financiados por el Ministerio Federal de Educación
Superior y de Investigación y administrados por el Servicio
Alemán de Intercambio Académico, más conocido
como DAAD. Estos programas requieren a menudo un conocimiento
de la lengua alemana, aunque no siempre. En términos de
áreas de estudios, Economía y Administración
de Empresas, los estudios Germánicos y la rama de Ingeniería
son las disciplinas con más demanda por parte de los estudiantes
extranjeros.
WS: ¿Hay una tendencia a la alta de estudiantes
extranjeros que eligen Alemania para estudiar? ¿Cómo
describiría esta evolución en los últimos
cinco años? ¿Podría hacer una previsión
de futuro?
KL: En Alemania tenemos mucho interés
en atraer a buenos estudiantes de los que llamamos países
"emergentes" de Asia y Latinoamérica. Al parecer, en Francia,
Estados Unidos, Canadá y Reino Unido también se
está llevando a cabo una política del mismo estilo.
Estamos especialmente interesados en los estudiantes surasiáticos
(India y Paquistán, Sri Lanka, Tailandia, Malasia e Indonesia).
Por ahora, no contamos con demasiados alumnos de estos países
y, por eso, hemos puesto en marcha una plan de márqueting
llamado "Gate Germany", que tiene como objetivo atraer a estos
estudiantes a centros alemanes. Aunque estamos también
interesados en los estudiantes de Latinoamérica, somos
conscientes de que están por medio las barreras lingüísticas
y que prefieren irse a los Estados Unidos antes que venir a Europa.
WS: ¿Cuáles son las condiciones
con las que se encuentra el estudiante foráneo en las universidades
alemanas? ¿Qué tipo de estructuras existen actualmente
para recibir a estos estudiantes? ¿Qué podría
mejorarse?
KL: Todavía hay mucho trabajo por
delante. Creo que necesitamos mejorar el contacto inicial de los
estudiantes con la vida alemana, que incluye las regulaciones
burocráticas referentes a la inmigración, inscripciones
y asuntos de permiso de trabajo. El año que viene entrará
en vigor una ley que supondrá una mejora de la situación.
A nivel universitario, creo que debería haber más
programas de tutoría para animar a los estudiantes alemanes
a velar por el bienestar de los alumnos extranjeros, así
como programas de tutoría donde los profesores se convierten
en sus tutores. Como he dicho, hay todavía mucho camino
por recorrer, pero creo que si comparamos la situación
en Alemania con algunos campus franceses o norteamericanos, no
lo estamos haciendo tan mal.
WS: ¿Tiene algunas propuestas que puedan
incrementar la mobilidad de los estudiantes europeos? ¿Qué
opina sobre la idea de equiparar todos los diplomas y grados de
Europa?
KL: No tengo ninguna duda de que volvemos a los inicios,
e insisto en estos términos, vamos a volver a aquellos
tiempos en los que todos los cursos académicos en Europa
eran equivalentes, o de algún modo similares. Hasta 1836,
por ejemplo, el "Bachelor" o "Baccalaureus" era un grado común
alemán de acceso a todas las universidades. Hoy en día,
en que la mobilidad de los estudiantes es un hecho, necesitamos
una estructura internacionalmente reconocida de grados y diplomas
que permita a los estudiantes graduarse, unirse al mundo laboral
y regresar para completar un programa Master si así lo
desean. Ahora hay una nueva realidad en todo el mundo en
Europa del Este, Rusia, China y también Latinoamérica
. No hay duda de que esta será la tendencia dominante
también en Europa.
WS: Desde su punto de vista, ¿los estudiantes alemanes se
desplazan fuera lo suficientemente? ¿Qué países
escogen? Los estudiantes alemanes que quieren estudiar fuera,
¿prefieren los programas de intercambio de sus universidades
que los programas de intercambio europeos, o organizan ellos mismos
su plan de estudios?
KL: Por lo que tengo entendido, los estudiantes
alemanes tienen un grado mayor de mobilidad que los del resto
de Europa, a excepción de los holandeses, que son los que
se llevan la palma. Es verdad que los europeos, en general, salen
más a estudiar al extranjero que el resto del mundo. Los
estudiantes alemanes que se van fuera cuentan con una amplia oferta
de programas: programas internacionales financiados por fundaciones
internacionales o americanas; programas directamente financiados
por el DAAD o por la Comisión Europea y administrados por
el DAAD. Desde luego, la ayuda de los programas Erasmus o Socrates
en términos financieros es ridícula, pero tampoco
es este el caso, porque los estudiantes alemanes han aprendido
como resolver sus problemas financieros. No sabemos exactamente
cuántos jóvenes alemanes estudian fuera autofinanciándose
porque no podemos controlar estas cifras, pero creo que es un
número tan alto como los que estudian con programas del
DAAD.
WS: ¿Cómo evalúa el trabajo
que lleva a cabo el DAAD? ¿Llevan a cabo actividades conjuntas?
KL: Casi todas las actividades internacionales de la Hochschulrektorenkonferenz
se llevan a cabo en cooperación con el DAAD, nuestra asociación
"hermana". Estas dos organizaciones tienen unos lazos muy estrechos
y ambas caminan en la misma dirección. La tarea principal
de la Hochschulrektorenkonferenz es mantener contactos con un
amplio abanico de instituciones y asociaciones de otros países,
discutir asuntos de mobilidad, programas de cooperación,
doctorados transnacionales o programas Master, etc., permitir
que la tesis del estudiante sea evaluada por dos instituciones
diferentes y por dos profesores diferentes, en dos países
diferentes, lo que conlleva un certificado o diploma de graduación
conjunto. En mi opinión, comparado con otros organismos
internacionales, el DAAD es también muy eficaz en las ayudas
a la mobilidad internacional de los estudiantes, los profesores
y el resto de personal. Creo que la mobilidad de los estudiantes
por sí sola no es suficiente, y que la mobilidad de colectivos
como el profesorado y el resto de personal también cuenta.
WS: Y por último, ¿qué
consejo daría a aquellos estudiantes que quieran estudiar
fuera?
KL: Deberían considerar el marcharse fuera por lo
menos un año, y así darse a sí mismos el
tiempo suficiente para ganar una nueva perspectiva de la vida,
la cultura y formas de pensar distintas, y por supuesto, para
aprender la lengua. Salir fuera es una forma de entender que los
paradigmas, científicos o de cualquier otro tipo, que una
vez sus profesores les expusieron, no son necesariamente los únicos
válidos.
Desde luego que si necesitan apoyo, pueden buscar
el consejo del departamento académico de relaciones internacionales
de sus respectivas universidades. Pero si tienen alguna duda específica
en cuestiones internacionales, pueden dirigirse por mail al DAAD
o al Hochschulrektorenkonferenz.
Para más información : www.hrk.de,
www.daad.de
Contactar con : sekr@hrk.de,
presse@hrk.de
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