| Internacionalización :
¡el mundo es un gran campus!
La internacionalización se ha convertido
en una necesidad para las universidades. Los programas de intercambio
se multiplican, el e-learning gana terreno poco a poco y la oferta
de cursos para profesores extranjeros es cada vez más amplia.
En la actualidad, las universidades se implican en el mercado
de la educación internacional impartiendo una parte o la
totalidad de sus programas en el extranjero.
La internacionalización de la universidad
o la mundialización de la educación son dos expresiones
muy similares para describir este fenómeno que sitúa
en primera línea a las instituciones de educación
superior. Este movimiento suscita el entusiasmo de los estudiantes
y de los centros educativos. Los primeros son conscientes de que,
en un mundo globalizado, los años de estudio en el extranjero
tienen valor doble. Para los centros es una marca, una ventaja
adicional sobre el resto de centros en el competitivo mercado
de la educación.
Los intercambios universitarios
Para una universidad, la apertura al internacional
es una necesidad. La práctica más frecuente de abrirse
al exterior es a través de los intercambios interuniversitarios,
que consisten en un acuerdo entre dos centros de dos países
diferentes que permite la movilidad de estudiantes de un centro
a otro. Esto es lo que la Unión Europea propone mediante
sus programas Sócrates, en los que también se ponen
en práctica intercambios de investigadores o de profesores,
y se definen programas comunes para determinadas materias. El
problema es que las relaciones entre las universidades varían
mucho, y mientras que algunas trabajan mano a mano, en otros casos
las bases de la cooperación no están bien establecidas,
y es a menudo el estudiante o el profesor el que tiene que informarse
sobre los acuerdos que existen entre su universidad y la del extranjero.
Además, en algunos casos, la transferencia de créditos
adquiridos en el extranjero no está aún acordada.
Es importante también que sean las dos partes las que se
comprometan legalmente para evitar un desequilibrio en el flujo
de candidatos.
El e-learning, una herramienta de internacionalización
El grado de internacionalización de un
centro viene determinado por la posiblidad de ofrecer un programa
de estudios a estudiantes extranjeros. En este aspecto, el e-learning
representa la mejor herramienta : es la educación a distancia
por medio de Internet y de las nuevas tecnologías. Aunque
en los últimos cinco años se ha desarrollado sobre
todo en el sector de la formación profesional, está
conquistando poco a poco el de la formación inicial, con
un crecimiento anual de un 68 %. El desarrollo de esta nueva herramienta
educativa fue el centro de los debates del World Education Market
de Vancouver, en mayo del 2001. Actualmente son unos 84 millones
de estudiantes en todo el mundo los que ya han adaptado esta forma
de educación. Un mercado prometedor, ya que podría
llegar a alcanzar los 160 millones en 2025.
Vía Internet, el e-learning permite seguir
las clases de profesores que están a miles de kilómetros,
sin moverse de casa. Tanto el estudiante como el centro salen
ganando en términos económicos, ya que este tipo
de sistema conlleva un coste menos elevado que el hecho de que
el alumno tenga que desplazarse al campus o el profesor al domicilio.
¡Fórmulas variadas y sorprendentes!
Numerosas iniciativas llevadas a cabo por centros
de educación mezclan de una manera inteligente acuerdos
de intercambio, e-learning, programas comunes
, con un mismo
objetivo : proponer a sus estudiantes una visión más
amplia del mundo y otorgar unos diplomas cada vez mejor adaptados
al mercado internacional.
Los grandes centros de disciplinas científicas
ya llevan tiempo dedicándose a esto. En efecto, para las
escuelas, la apertura al internacional es a menudo sinónimo
de grandes avances científicos y es una característica
de las grandes instituciones científicas pioneras de la
cooperación internacional. La EPFL, la prestigiosa Escuela
Politécnica de Lausana, en Suiza, participa en más
de 250 programas de investigación y de desarrollo europeos
y ha firmado una centenar de acuerdos bilaterales con instituciones
académicas de Europa, de Estados Unidos, de Japón
y China para favorecer los intercambios de estudiantes y de investigadores,
así como las colaboraciones en materia científica.
Ya en el siglo XIX, institutos como el Jardín de Plantas
de París o la Sociedad de Geografía, fundada en
París en 1821, habían comenzado este movimiento.
Pero no olvidemos que los primeros usuarios de Internet (después
de los militares) fueron aquellos científicos que intercambiaban
por correo electrónico los frutos de sus investigaciones
con colegas de todo el mundo.
A parte de los grandes programas científicos,
hay también algunas iniciativas que son impresionantes,
como por ejemplo, la del Euro MBA, creada conjuntamente por 8
centros educativos europeos y que tiene como objetivo otorgar
un diploma común para los ocho centros. De hecho, este
programa sólo puede llevarse a cabo mediante el método
e-learning y se basa en cursos a distancia y seminarios de una
semana en centros de diferentes países, en un total de
24 meses de formación. Actualmente, son muy numerosos los
programas de cooperación que tienen como objetivo otorgar
un diploma común, así como otras iniciativas de
este tipo.
Estudiar en una universidad extranjera sin
desplazarse
El e-learning acerca la universidad a casa. Desde
hace unos años, hay una nueva corriente que toma fuerza,
el de las universidades que implantan en el extranjero "universidades
filiales" proponiendo los mismos programas con la misma calidad
de enseñanza. Se trata de una duplicación de centros,
con una misma organización, un mismo sistema educativo
y, en la mayoría de casos, una misma lengua docente.
Las universidades norteamericanas dominan este
terreno, ya que gozan de muchas ventajas : ofrecen una educación
en inglés, tienen la reputación del sistema educativo
norteamericano, proponen programas sobre finanzas o negocios que
son considerados como modelos a seguir por otros países
Uno de los ejemplos más claros es la Schiller
International University : sus programas de Comercio Internacional
y de Relaciones Internacionales, por ejemplo, se imparten de manera
uniforme en los diferentes campus, en Estados Unidos, Reino Unido,
Francia, Alemania, España y Suiza. Aunque el origen de
esta universidad es alemán, el campus principal de la universidad
está situado en Dunedin, Florida, y las clases se imparten
en inglés, aunque también se proponen cursos de
lengua del país donde se encuentre el campus. Los cursos,
los profesores, incluso la famosa ceremonia de entrega de diplomas,
todo es calcado al sistema norteamericano y, por tanto, los cursos
están acreditados según el sistema norteamericano.
El Dorado asiático
Las universidades tienen cada vez más
representación en el mercado asiático, aunque hay
que estar muy atentos a la oferta de centros y de programas, ya
que se han detectado casos de "estafas". En la India,
por ejemplo, el Alto Tribunal de Justicia de Nueva Delhi dictó
una sentencia acusatoria a varias instituciones de educación
privadas extranjeras por haber hecho pagar "tasas exorbitadas"
a muchas familias "estafadas". También ocurre
que ciertas universidades sin escrúpulos aprovechan la
reputación de su sistema de educación y del mito
de Norteamérica para proponer cursos de mala calidad a
precios desorbitados. Es por eso que hay que estar muy atento
e informarse bien sobre el contenido de los cursos que se proponen
en este tipo de instituciones extranjeras.
Pero no todo son desventajas, ya que gracias
a este sistema de implantación de universidades internacionales,
muchos estudiantes tienen la oportunidad de seguir una educación
de calidad en un sistema distinto al suyo. La universidad privada
de Touro, con sede en Moscú, creada por el Touro College
y el Dowling College de Nueva York, es una de las pocas que ofrece
un MBA norteamericano en Rusia, por ejemplo. La enseñanza
de alto nivel de esta universidad se basa por completo en el sistema
norteamericano y ofrece la posibilidad a los estudiantes rusos
de acceder a una formación en comercio internacional, e-business,
dirección hotelera
La Universidad de Touro ofrece
condiciones de enseñanza óptimas con acceso a las
salas informáticas de última generación y
la intervención de profesores en un contexto profesional
internacional. Unas ventajas que las universidades rusas no pueden
ofrecer, sobre todo en aquellas materias que requieren un gran
inversión económica.
Es también el mismo tipo de oferta que
proponen diversos centros como el INSEAD. Con origen en Fontainebleau,
Francia, este centro está especializado en las formaciones
para directivos senior en MBA. En el 2000 se inauguró en
Singapur un segundo campus con las mismas características
que el primero. En este caso, se trata de una apertura justificada
ya que el INSEAD era ya un centro especialista en el mercado asiático,
y esto le permite, pues, proponer formaciones de calidad asociando
métodos europeos y asiáticos dirigidos a directivos
asiáticos o a directivos del INSEAD que desean invertir
en este mercado, a la vez que refuerzan los lazos de cooperación,
los contactos y mejoran su formación.
Las escuelas europeas, en primera línea
de acción
Las grandes escuelas europeas, lejos de aceptar
la supremacía del sistema de educación norteamericano
ofrecen formaciones en el extranjero desde hace varias décadas,
proponiendo una educación de calidad, y no destinada únicamente
a atraer a estudiantes extranjeros a su centro por simple voluntad
lucrativa. Algunas de estas escuelas se han establecido en diferentes
ciudades europeas consideradas como un mismo espacio y esto ha
permitido al alumno seguir una carrera en diferentes sedes, todas
del mismo grupo universitario. La originalidad de este modo de
implantación en el extranjero reside en el hecho que la
enseñanza, aunque no es la misma que la del sistema norteamericano,
integra la variedad de sistemas y de técnicas de educación
de los diferentes países implicados para ofrecer clases
multiculturales. Efectivamente, los alumnos pueden repartir su
carrera estudiando cada año en un campus diferente del
mundo. Como en el caso de la Schiller, los créditos conseguidos
en los diferentes campus forman parte de la misma formación
y tienen como fin la obtención de uno o diversos diplomas
del país de origen o de los países de formación.
Elegir bien la universidad
Para elegir una universidad o un buen programa
de e-learning hay que saber separar "el grano de la paja" :
para algunas universidades, la implantación de un campus
en el extranjero se justifica plenamente cuando la formación
propuesta aporta un plus a los estudiantes que desean seguirla.
La formación puede impartirse mediante un sistema totalmente
diferente al del país de implantación y en este
caso ofrece un diploma extranjero de valor internacional sin necesidad
de tener que desplazarse de su país de origen. La implantación
también se justifica cuando permite a los estudiantes desplazarse
de un campus a otro sin ninguna barrera académica y permitiéndoles
una experiencia de estudios en el extranjero. Además también
está justificada para aquellas universidades que se especializan
en un país o un mercado concreto y que implantan allí
un campus con el objetivo de reforzar su formación, sus
contactos y el conocimiento de dicho país.
Pero, en cambio, este tipo de iniciativa es criticable
cuando se trata de proponer a los estudiantes de un país
una formación o un diploma extranjero de mala calidad que
se esconde bajo el nombre de " MBA " o está
acompañado de una marca europea o norteamericana más
o menos justificada : el Ministerio de Educación indio
recuerda especialmente que algunas universidades norteamericanas
implantadas en el territorio no están acreditadas ni en
India, ni en Estados Unidos y otorgan diplomas que no están
reconocidos.
Un consejo : antes de decidirte por una formación
en una universidad extranjera con sede en tu país, formúlate
algunas preguntas importantes : ¿Está afiliada
a alguna institución prestigiosa? ¿Está acreditada?
¿En qué país? ¿La formación ofrecida
es sólo extranjera o integra algunas particularidades locales?
¿Es posible seguir una parte de la carrera en el campus de
origen? ¿Cuáles son las tasas de inscripción?
¿Se adecúan éstas al programa de estudio? Para
tener una idea más exacta, no dudes en ponerte en contacto
con antiguos alumnos que te darán más información
sobre la auténtica calidad de la enseñanza del centro
en cuestión y las oportunidades que se ofrecen.
Las universidades de implantación multinacional
permiten al alumno descubrir diferentes países y diferentes
culturas, mientras que éste prosigue su formación
académica, sin pérdida de tiempo ni dificultades
administrativas de cambio de expediente o de créditos de
un país a otro. Es una oportunidad única para estudiar
en el extranjero o en el país de origen pero con un ángulo
de visión diferente.
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